.jpg)
Luna, misterioso astro incrustado en la bóveda del cielo, amante de la penumbra, de lo tenue y taciturno, adornada por las llamas de las velas en los cuartos de los amantes como tu, y de sus cuerpos desnudos, deseosos y sudados, excitados a cada segundo por movimientos del juego en el que surge una profunda, extasiante y adictiva explosión. Doncella amable que tiendes tu ligero pañuelo de débil luz hacia los tristes, dolidos, y solitarios lobos aullantes en la oscuridad de sus vidas y sus almas, trazas tu camino en las noches, no solo de este mundo, sino de la vida de muchos, apetecida, cortejada y lujuriada.
Has adoptado el papel de aquellos amantes antes vistos y como hermosa dama en la orilla de un lago, inocentemente desamarras tu vestido sinuosamente, lo dejas en la orilla y caminas para adentrarte en este, que te atrae, como hombre fornido, de hermoso semblante y provocativa piel, del que tienes ansias, entre tus piernas desnudas y pálidas todo se crece y se hincha incesantemente, se torna de un color rojizo para provocar y ser un afrodisíaco carnal, tus labios se humedecen mientras se hinchan para recibir hasta lo profundo de ti toda la magnitud de aquello que te dará placer, asi te sumerges en el enérgico coito apasionado y diario que vives intensamente como si no volvieras a estar en este punto continuo que atraviesa todo su ser y te hace perder en los orgásmicos movimientos que se adentran y te hacen dilatar hasta mas no poder, te lleva entre sus fuertes piernas y sus recios brazos y no deja ver tu gemido final de triste placer, dejando y trayendo a la vez, a tu hermano, abrazante pero necesario, Sol, que por su soberbia muy pocos lo pueden ver a sus radiantes ojos, asoma su destellante cabellera como rayos dorados en el momento en el que le da la bienvenida una aurora, bella damisela que lo saluda en el extraño y complicado amanecer.
Bloody 2010
